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Branding

¿Qué es branding? Descubre los 3 pasos necesarios para empezar a construir tu marca.

El branding no es más que el proceso de creación de una marca

Seguramente estés pensando, yo no tengo una marca, tengo un negocio. Error. Cuando hablamos de branding pensamos en Nike, Google, Starbucks, McDonald’s pero esto no son más que marcas conocidas y reputadas. 

Tener un negocio pequeño no debe ser un obstáculo para que crees en torno a él una marca, de hecho, te recomiendo que lo hagas. 

¿Por qué nacieron las marcas? 

Los productos y servicios nacen para cubrir una necesidad, para ser útiles a las personas. Pero ¿qué pasa cuando varias empresas ofrecen el mismo producto o servicio? Ahí es dónde entran las marcas. 

Cumplen el objetivo de dotar de una identidad diferenciadora al producto y servicio. De esta manera, además de cubrir una necesidad básica, generan una percepción en la audiencia a base de experiencias racionales y emocionales que hacen más sencilla la elección por parte del usuario. 

Imagínate que vas a tu supermercado de siempre a comprar un limpiador de suelo y el que compras siempre no está, se ha agotado. Entonces se inicia un proceso de elección que, además, te frustra, porque te hace perder tiempo y además es difícil.

¿Cómo elegimos entre tantas opciones? Simplificando. 

Eliges aquel limpiador que conoces o te suena por su marca, del que has oído hablar a algún conocido, que te han recomendado, que ya usaste una vez y te gustó,… 

Para vender debemos entender qué hay detrás del proceso de compra. ¿En qué se basan nuestras elecciones? En realidad son una mezcla de reflexiones racionales y emocionales (precio, calidad percibida, disponibilidad, experiencia previa, promoción, recomendación,…) 

Y en este proceso, tener una marca que nos diferencie ayuda al consumidor a la hora de elegir y facilita su decisión. 

diferenciacion

Por eso necesitas trabajar tu branding, ponérselo fácil al consumidor y que la próxima vez que necesite el tipo de producto o servicio que tú ofreces, te elija. Te cuento los pasos a seguir. 

Paso 1: Define tu identidad de marca 

El primer paso en todo proceso de branding es definir quién eres, eso constituye tu identidad de marca. Es tu esencia, tu porqué. 

Y ¿por qué es importante que definas tu identidad? Porque si no sabemos qué somos, ¿cómo vamos a saber qué queremos proyectar como marca? ¿qué queremos que los demás perciban? 

La identidad de marca son los cimientos sobre los que construir todo lo demás

Y esto, siento decirlo, es un trabajo que debes hacer tú. 

Estas son las preguntas que deben responder para construir los diferentes elementos de la identidad de marca: 

¿Quién eres?

Tu misión. Por qué has creado este negocio y no otro, por qué haces lo que haces más allá de para ganar dinero. 

¿Dónde quieres llegar?

Tu visión. Cómo ves tu negocio dentro de 5 años. Definir la visión te ayudará a que todas las acciones que realices estén alineadas para alcanzar esa visión. 

¿En qué crees?

Tus valores. Al igual que una persona, las marcas tienen valores y son vitales porque regirán nuestros actos. Los valores son inmutables y están por encima de todo lo demás, son nuestras creencias más importantes y por tanto, debemos ser fieles a ellos.

¿Qué lugar ocupas en el mundo?

Tu posicionamiento. Qué te hace diferente, cuál es tu valor diferencial con respecto a tus competidores. 

identidad de marca
Define tu identidad de marca contestando a estas preguntas.

Como ves, una vez definidos, estos elementos constituyen tu esencia como marca, tu ADN. 

De ellos debe nacer todo lo demás. 

Solo así, teniendo clara tu esencia, tu identidad, construirás una marca coherente, ya que todo lo que transmitas y comuniques se regirá por esos principios que has definido. 

Proyectando una imagen uniforme y coherente. 

Y es que la imagen de marca es lo que piensan los usuarios de tu negocio. Son las percepciones que se construyen en su mente como consecuencia de la experiencia con tu marca. 

Si no trabajas tu identidad y comunicas siempre bajo su paraguas, la imagen de marca puede ser diferente en cada persona, incluso contradictoria. Imagina que tus valores son de respeto por el medio ambiente pero cuando van a tu tienda todo está envuelto en plásticos y utilizas materiales poco respetuosos. No están actuando acorde a tu identidad y, por tanto, el mensaje que lanzas es contradictorio. 

El papel del branding y la gestión de marca es crear estrategias para que la imagen de marca sea lo más fiel posible a la identidad. 

Y en este proceso la palabra clave es COHERENCIA

Si todas tus acciones nacen de tu identidad de marca proyectarás una imagen acorde, coherente y consistente.

Una vez definida tu identidad como marca es el momento de comunicarla al mundo. 

Para ayudarte a trabajar tu identidad de marca he creado este Workbook editable para construir tu identidad de marca.

Paso 2: Construye tu identidad formal. 

La identidad formal no es más que el modo en el que nos mostramos como marca. Son aquellos elementos que nos ayudan a transmitir nuestra identidad.

Se concreta en la parte visual y verbal en forma de dos manuales: 

Identidad visual

Está formada por todos los elementos visuales de nuestra marca (logotipo, tipografías, colores corporativos, …).

Identidad verbal

Es la forma en la que se expresa una marca. Recoge todos los elementos escritos y verbales que la definen, caracterizan y representan (naming, tagline, claims, voz, tono, …).

Estoy segura que conoces la importancia de tener un logotipo para tu negocio. Es la forma más visual que tiene tu marca de identificarse. Sin embargo, estoy segura que no conoces el poder y valor de definir tu voz como marca. 

identidad visual
Construye tu identidad visual de forma coherente.

Todos los elementos de la identidad visual y verbal han de ser trabajado por igual ya que todos comunican nuestra identidad. De nada sirve tener un logotipo que refleje nuestra identidad a la perfección si nuestro tono en los textos de la web transmiten lo contrario, por ejemplo. 

Para construir tu identidad formal debes recurrir a profesionales, ellos se encargarán de plasmar tu identidad en cada uno de los elementos. 

Es bastante habitual la sobrinitis o vecinitis en este campo y debo decirte que, aunque en un principio te parezca una buena idea porque te sale gratis o más económico, a la larga te puede salir muy caro. 

Quizás tu sobrino sepa de photoshop y puede hacerte una imagen para tu negocio, pero nunca será un logotipo. Solo un diseñador con conocimientos de branding puede construir un logo que refleje tu identidad y valores como marca. 

Lo mismo ocurre con la identidad verbal, escribir bonito o de forma creativa no sirve de nada si no refleja tu esencia como marca, al contrario.

identidad verbal
Elige las palabras adecuadas que transmitan tu identidad.

Y es que, como hemos visto, construir tu identidad formal no es hacer un logo bonito o escribir bien, es transmitir tus valores como marca y construir una imagen acorde a lo que eres.

Yo no sé tú pero yo no quiero que un aspecto tan fundamental de mi negocio como es mi imagen pueda tirar por tierra todos los aspectos que he trabajado con mi marca. 

Paso 3: Comunica tu diferencia

Una vez tienes definida tu identidad verbal y visual, el tercer paso es que todos la conozcan y la cumplan a rajatabla. 

De nada sirve tener un manual de identidad corporativa si luego está en un cajón y no se sigue. Todos en tu empresa deben regirse por él. Esto te ayudará cuando vayas a contratar a alguien para el equipo pero también cuando cuentes con un profesional externo que te vaya a echar una mano (p.ej.: un community manager). 

En la interiorización de tu identidad por parte de todo el equipo reside parte de la clave del éxito

Imagina que eres una marca cercana y juvenil. En tus redes sociales lo transmites por medio de fotografías y un tono adecuado. Y esa es la imagen que proyectas y construyes en tus usuarios. 

Pero entonces, la persona de administración envía un mail de este tipo:

Estimado usuario,

Muchas gracias por haber comprado en nuestra web. Nos complace saber que podemos serle útil, aquí tiene su factura. 

Reciba un cordial saludo.

¿Qué crees que pensaría el usuario? Lo mínimo que habrás provocado es un cortocirtuito. Es como cuando una persona de pronto te saluda, luego no, no sabes qué esperar y no tienes claro qué pensar de ella. Pues es lo mismo, ¿cuál es tu verdadera identidad? ¿la de las redes o la de los emails? ¿qué imagen construyes en el usuario?

Como ves, volvemos siempre a la coherencia. Y también a una comunicación que debe nacer de nuestra identidad. 

¿Te ha pasado alguna vez que oyes una frase y dices: esto suena a “tal marca”? Pues eso, todo debe respirar nuestra esencia

comunica tu identidad
Tu identidad debe impregnarlo todo y todos deben conocerla y cumplirla.

En estos momentos puedes pensar que construir tu identidad de marca es algo complejo y que requiere mucho trabajo, si, nadie dijo que fuera sencillo. Pero hacerlo merece la pena. 

Y ¿por qué? ¿qué beneficios tendrás?

Beneficios de trabajar nuestra identidad.

No voy andarme con rodeos, el principal beneficio es vender más y más caro. 

No sé tú pero a mi me parece suficiente motivación. 

Y es que, al trabajar el branding de tu negocio consigues diferenciarte de tu competencia. Eres la marca que cree en…, que habla de esta forma, que quiere conseguir esto, …

Dejas de ser uno más. Destacas. Eres genuino. Y esto atrae.

De esta manera, te posicionas en la mente del consumidor y pensarán en ti cuando necesiten tu producto o servicio. 

Consigues sumar a tu negocio una serie de atributos emocionales con los que identificarse y que atraen.

Las personas somos capaces de pagar más por aquello con lo que nos identificamos, deseamos y nos atrae. 

Y todos estos aspectos emocionales, que son determinantes para que nos elijan, se construyen gracias al branding. Gracias a él comunicamos desde nuestra esencia, desde nuestro porqué, mostramos porqué somos diferentes, porqué han de elegirnos, porqué merece la pena pagar un poco más por nuestros productos y servicios. 

Piensa en Charuca, una papelería que ha construido en torno a ella una marca que no vende libretas o agendas, vende Papelterapia. Y gracias a ello, sus agendas valen el doble que el resto y se agotan en preventa. Porque, sinceramente, cuando compras una agenda de Charuca no quieres tapas duras y resistentes, papel de no se qué gramage o páginas semana vista. Compras aquello que vas a sentir con esa agenda: «Irte a la cama con la sensación de haber avanzado».

No olvides que compramos desde las emociones y solo después justificamos nuestra elección con razones. 

compra emocional
Compramos desde las emociones

Así que, te aconsejo que trabajes esa parte emocional de tu negocio. No construyas un negocio, construye una marca. Una marca capaz de despertar emociones que provoquen la venta

Y para ello, necesitas trabajar tu branding, en este artículo te he contado los pasos que debes dar para iniciar el proceso, ahora depende de ti ponerte en marcha. 

¿Qué piensas? ¿Estás trabajando tu marca? Me encantará leer tu opinión y reflexión en comentarios.  

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